
Celebramos agosto como el Mes de la Solidaridad, inspirados en el testimonio de Santa Teresa de Calcuta, cuyo legado de amor y entrega sigue siendo un faro para nuestra comunidad educativa.
La solidaridad es mucho más que un gesto puntual: es una forma de mirar al otro con empatía, de tender la mano sin esperar nada a cambio y de reconocer que todos formamos parte de una misma familia humana. En este tiempo, queremos renovar nuestro compromiso con los valores del Evangelio, recordando que “lo que hagan a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hacen” (Mt 25,40).